Situación de la fauna: un vuelo vigilante a los animales amenazados
11.Apr.2016

Después del lanzamiento de la 4ta edición del Libro Rojo de la Fauna Venezolana, en noviembre del 2015, Provita y Fundación Empresas Polar presentan Extinción en Venezuela: Situación de la Fauna 2015.

Este material sintetiza los datos recopilados en la última entrega del Libro Rojo, basándose en los aportes de investigadores, científicos y conservacionistas abocados en mostrar a las personas, instituciones y los gobiernos el estado de conservación en el que se encuentra una de las invaluables riquezas naturales que tiene el país; la fauna venezolana.

En este trabajo, Jon Paul Rodríguez, Ariany M. García-Rawlins y Franklin Rojas Suárez, biólogos de la Universidad Central de Venezuela (UCV), parte del equipo de Provita, así como de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), todos investigadores y expertos en estudios de ecología y biodiversidad, ofrecen a usuarios generales y especializados un material que inicia con un recorrido por los orígenes de los primeros libros rojos en el mundo y su aparición en el país.

Esta publicación  también recoge el reajuste y la evolución en la estandarización de los métodos para clasificar las especies y su estado de conservación, cuáles son las nuevas categorías de extinción y en qué situación se encuentran las más de 4000 especies analizadas en la edición 2015 del Libro Rojo de la Fauna Venezolana. Hacia el final de la obra, los autores ponen de relieve el panorama al que se enfrentan miles de animales de no tomarse las acciones necesarias para su protección desde todos los ámbitos, tanto civiles como gubernamentales e institucionales.

Extinción en Venezuela: Situación de la Fauna 2015 incluye elementos gráficos e ilustraciones, entre las que se destacan dos de las ilustraciones (Rana marsupial de Perijá y Mariposa oriental) elaboradas de forma digital para la nueva edición del LRFV, destinadas a acompañar las fichas de las especies que aparecieron nuevas en el listado 2015, dando así continuidad al toque artístico que ya en en la tercera edición del 2008 se dio a la obra complementando las fichas con ilustraciones de importantes ilustradores/científicos como Mercedes (Tita) Madriz, Astolfo Mata, Ximenamaría Rausseo, Josu Calvo, entre muchos otros.

Para continuar con las herramientas de apoyo ilustrativas, también están contenidos en la publicación mapas que reflejan porcentajes y muestran de manera cuantitativa y gráfica la forma cómo están distribuidas en el país las especies según su grado de amenaza. De igual forma, tablas y gráficos ofrecen datos concretos sobre las principales amenazas que enfrentan aves, reptiles, anfibios y mamíferos, destacando entre ellas la actividades agrícolas en general, el uso de las especies como recurso y la destrucción y modificación del hábitat.

La Lista Roja Venezolana del 2015 la conforman 915 especies, dos de ellas están extintas a nivel global (sapito arlequín amarillo de Maracay y el corroncho desnudo del lago de Valencia). Aunque Venezuela se encuentra relativamente lejos de ser uno de los países con mayor concentración de especies amenazadas, se deben mantener bajo vigilancia, sobre todo, las actividades que conllevan a la pérdida y transformación de los hábitats, lo que figura como uno de los principales motivos de riesgo  de extinción de numerosos animales y plantas, teniendo siempre presente que las amenazas no afectan de forma independiente, en la mayoría de los casos se trata de una interacción entre amenazas.

En Venezuela, la influencia de las listas y los libros rojos pudo apreciarse desde su primera edición, en 1995, cuando el gobierno nacional reconoció, a través de la promulgación de dos decretos, la importancia de la protección de las especies. 21 años después, los esfuerzos para cuidar lo más frágil y noble de la riqueza nacional sigue en pie de lucha.