Una mirada al soberbio sur del Orinoco
28.Aug.2017

La apertura del llamado Arco Minero del Orinoco (AMO) a la explotación minera es una amenaza preocupante a una de las zonas de mayor diversidad biológica y cultural de Venezuela.

Es por esto que Provita, la Sociedad Venezolana de Ecología y EXPLORA Nature Projects, en un esfuerzo colaborativo y multidisciplinario, estamos compilando y desarrollando una Edición Especial de la revista EXPLORA, con todos los aspectos que un proyecto de esta envergadura abarca.

Nuestra meta es:

(1)    Divulgar información pertinente basada en evidencia científica que permita a las personas entender los posibles impactos del AMO, y que así, se forme una opinión objetiva sobre este proyecto altamente politizado y controversial.

(2)    Promover la controlaría social y la responsabilidad social y ambiental.

Queremos que esta revista llegue de forma gratuita a todos, y en especial a las comunidades directamente afectadas.

Campaña de levantamiento de fondos

Para ello, necesitamos alcanzar un monto estimado para todo el desarrollo editorial y material de este producto, para lo cual estamos solicitando colaboraciones a través de la campaña:

Raising Awareness on the Mighty Southern Orinoco en Indiegogo, en la sección generosity.


Con tu ayuda podemos lograrlo. Toda contribución es importante, compartiendo o donando harás una gran diferencia. Cuando logremos nuestro objetivo, todas las personas que donen recibirán la versión digital de la revista en Español o en Inglés.

Más sobre al Arco
En 2016 se decretó una Zona Estratégica, llamada Arco Minero del Orinoco (AMO), para la explotación de recursos minerales en una de las áreas de mayor diversidad biológica y cultural de Venezuela. Y que incluye parte de las cuencas de ríos importantísimos que drenan al Orinoco, el sexto rio más grande del mundo y el tercero en caudal. Este es parte del Mundo Perdido de Sir Arthur Conan Doyle, del anhelado Dorado de miles de exploradores europeos de la época victoriana, de más de 90 montañas únicas en el mundo llamadas Tepuyes, del Soberbio Orinoco de Julio Verne, del Salto de agua más alto del mundo, es el Orinoco de Alexander von Humboldt y el territorio de más de veinte pueblos originarios, una tierra llena de vestigios arqueológicos que bien podrían ser patrimonio de la humanidad.

La magnitud de este proyecto abarca 111.843,70 Km2, lo mismo que la extensión de Holanda, Bélgica y Suiza unidos. Esto implicaría impactos ambientales y socio-culturales en una gran extensión, incluso más allá de las fronteras del país por la influencia de nuestro Delta en el Sur del Mar Caribe. Aunado a esto, la singularidad y fragilidad de los ecosistemas que en esta zona se encuentran y, la larga historia de conflictos generados por el mal manejo de la minería, hacen imperativo que todos conozcamos cómo el desarrollo del AMO podría impactar nuestro capital natural, nuestra salud y nuestro modo de vida. Debemos saber qué estamos sacrificando en nombre de un desarrollo basado en una economía extractiva.