PROGRAMAS
Conservación Cotorra Margariteña
La cotorra cabeciamarilla o cotorra margariteña (Amazona barbadensis), es casi endémica de Venezuela, y la única especie del género Amazona adaptada a vivir en los ambientes desérticos. En la actualidad con cuatro poblaciones extintas, solo persiste en seis poblaciones ubicadas a lo largo de la costa e islas de Venezuela, con una única población fuera de nuestro país, en la isla de Bonaire. Está clasificada como una especie en peligro de extinción, siendo las principales amenazas la captura de sus pichones para el comercio de mascotas, y la destrucción de sus hábitats de anidación y alimentación por la extracción de arena para la industria de la construcción. La recuperación de la población de esta ave ha sido la punta de lanza del trabajo de Provita en Macanao, ya que su conservación beneficia a gran parte de la biodiversidad de la península, pues su hábitat abarca grandes áreas, además es una especie carismática, que atrae con facilidad a al público hacia los esfuerzos de conservación.

Gran parte del esfuerzo se centra en el resguardo de la quebrada La Chica, principal sitio de anidamiento, donde se mantiene vigilancia permanente durante la temporada reproductiva de cotorras. Jóvenes de las comunidades locales, que en muchos casos actuaban como antiguos saqueadores, han sido reclutados y entrenados para cooperar como parabiólogos. Para acceder a los terrenos donde las cotorras anidan, se han establecido alianzas con los propietarios, quienes han comprendido y respaldan la conservación de la especie. También se cuenta con alianzas con autoridades locales como el Ministerio de Ambiente, la Guardia Nacional, Inparques y la Policía del Municipio Península de Macanao, quienes contribuyen al decomiso y apoyan la vigilancia que se realiza en La Chica. Cada año, la cavidades de arboles que las cotorras utilizan como nidos en La Chica, son reparados de los daños causados por saqueadores, y se han desarrollado e instalado nidos artificiales elaborados con diferentes materiales, lo que permite que las cotorras cuenten con espacios adecuados para anidar. Además, durante la época reproductiva se mantienen actividades de monitoreo y vigilancia de los nidos, para evitar el saqueo de pichones y posterior comercialización en el mercado ilegal de mascotas. Cuando se tienen decomisos de pichones de cotorras, las autoridades acuden a Provita para colocarlos en nidos adoptivos (nodrizas) y permitir que puedan incorporarse a la vida silvestre.

Los resultados de este trabajo son monitoreados a través de censos que se realizan de forma periódica para estimar el tamaño poblacional total. Al inicio de este trabajo, en 1989, el censo estimó un máximo de 700 cotorras en vida silvestre, mientras en 2011 este número aumentó a más de 1.600 cotorras volando libres. Sin embargo, el saqueo y comercialización de las cotorras sigue siendo elevado; se estima que los nidos que no reciben protección sufren saqueo cercano al 100%, a la vez que en 2010 se encontraron 3.000 cotorras en cautiverio solo en Macanao. En el año 2010 se crea la Cooperativa EcoGuardianes formada por jóvenes locales, y en la actualidad, bajo la supervisión de Provita, son los encargados de realizar la protección de la población reproductora de cotorras de la quebrada La Chica.


Chicago Zoological Society
www.brookfieldzoo.org
The Mohamed bin Zayed Species Conservation Fund
www.mbzspeciesconservation.org
Loro Parque Fundación
www.loroparque-fundacion.org